TRASTES SUCIOS
Recuerdo bien cuanto odiabas lavar platos; solían ser muy pocos pero siempre terminabas confesándome que lo que realmente no querías, era separarte de mi ,aunque fuera por unos minutos. Mientras tu lavabas, yo te acompañaba, supongo que no me daba cuenta que tampoco me gustaba separarme de ti. Intentaba ayudarte, pero me dejabas haciendo otras cosas, decías que yo era malisimo haciéndolo; "los vasos van al principio, no tires tanta agua, separa los cubiertos, esas gotas significan que están mal lavados: ven, dame un beso". Ahora yo lavo los platos, entiendo que suele ser una tarea muy triste si nadie te acompaña, aún así, disfruto lavar los trastes, lavo todo e intento hacerlo tal como tu me lo enseñaste, me gusta lavar los platos desde que te perdí, porque siento que en algún lugar, lo estas odiando tanto como yo porque también te hago falta. (...lavando..)