UN MINUTO
Me gusta ese
adiós que me das todos los días porque me insinúas que me esperas mañana y
pasado, quizá toda la vida, solo dame un minuto, dame tu oído, dámelo un minuto
y no pido mas, planeo decirte que nunca te vayas y si tengo suerte te quedarás.
Si no tengo suerte volverás mañana, si decides no escucharme te lo dirá el
cielo, si bajas la mirada te estaré sonriendo te juro toda la vida me estarás
viendo. Bésame un minuto, reclamame dos, perdóname tres intentare que no sean
más pero si son cuatro dame cinco, yo te explicare que ha pasado, moléstame
seis, llórame siete si lo necesitas, al octavo ya me conocerás y si al noveno
aun sonríes habré comprobado que solo necesite un minuto para que te quedarás
toda la vida.
Sigo sonriendo.
ResponderEliminar